miércoles, 17 de septiembre de 2008

A veces pienso este tipo de cosas...


Tengo una bombilla libre de la esclavitud de una lámpara. Espera, sabe su destino: la lámpara. Su libertad, por tanto, es cuestión de tiempo. Cuelga de un hilo que se pierde bajo la piel del yeso y busca alimento recorriendo los metros como distancias de plástico y alambre. Al final: el interruptor, la voluntad del que enciende. No era tan libre la bombilla como yo pensaba. La otra noche descubrí que, además, la luz vierte sus caprichos sobre ella y moldea su sombra con formas de zeppelín, en ocasiones, y de Jeckyl y Mr Hyde en otras, según sea el capricho. A veces pienso este tipo de cosas y quisiera que fuera metáfora de algo, el sentido figurado de un instante en el tiempo.

3 comentarios:

huggh dijo...

que bueno... como lo cotidiano entra en otra zona o se sale de sí e interroga... saludos, h

soperos dijo...

exacto. fijar una cosa es destrozarla. fijarse, en cambio, la desatornilla y llena de posibilidades a lo desfijado y al desfijador.

besos,
òscar (mareadito).

Ventura Camacho dijo...

Hugh gracias por pasar desde tu lejano cotidiano


igual, òscar.Estás mareado? serñá de leer a la Chantall