viernes, 30 de enero de 2009

Ayer

Ayer me llamaron las niñas de mi trabajo para felicitarme. Es difícil de explicar lo que se siente cuando te dicen que te echan de menos. Por la tarde llamó Othman, uno de los chicos de Marruecos, desde Granada. Ganas de que vaya a verle y yo ganas de ir. QUé bien cuando entregas un afecto y compruebas que era de ida y vuelta. Por la noche, el facebook lleno de felicitaciones (que digo yo que pa algo debe servir) y una carta emocionante de Marta Badia para el epistolario. Los Soperos en su blog también se muestran generosos. Me siento acompañado.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades, Ventura!
Se nos pasó porque andabamos de viaje de vuelta entre aviones, buses, minibuses, metros y demás medios de transporte...
¡La estrella eres tú, salao!
Tere

Ventura Camacho dijo...

GrACIas Tere!

ya estáis por graná?

abrazo polaco

María dijo...

Esto que escribís me hace acordar a algo que suele pasarnos, a aveces, ese ida y vuelta que decís que nos alegra y nos hace pensar que los lazos se hacen si uno dá sin reparos, ahi cerquita tuyo, una alumnita mía Lara que vino de España hace unos años a Rosario, la tuve en 1º y 3º año de la secundaria, en diciembre regresó a Granada. Grande fue mi alegría cuando recibí un mail suyo a prinicpios de enero contándome cosas, diciendo que nos extrañaba, que consiguió escuela por ejemplo, y hermosas fotos, fotos de madrid iluminada. nada... me disparó esto para compartir. bays

Ventura Camacho dijo...

Si ya lo hicieron los flamencos con eso de los "Cantes de ida y vuelta". La Milonga, sin ir más lejos, la "guajira", etc..que de allá vinieron a acá, ¿qué no podremos hacer con un afecto, MAría?