lunes, 11 de abril de 2011

Ayer,

Esta es la entrada 1100. Lo acabo de ver. Es un buen número para dejar aquí el regusto que me dejó la fiesta presentación de la revista Orsai ayer. Todos los nervios de los preparativos, la presión de entrar a leer en el momento adecuado de la canción se esfumaron en cuanto salí de casa camino del Metro hacia el City Hall.

Nunca había estado en unos camerinos como usuario. Ha sido una experiencia curiosa. Varias salas pequeñas para los grupos y para nosotros, bebida gratis y algo de comer al finalizar. Muy buen trato por parte de la Sala (gestión previa de Jose, claro). Algo que siempre había querido hacer era eso de ver una actuación desde bambalinas, subir los escalones iluminados con dos filas de luces rojas, y asomarte hasta la posición desde donde ves sin ser visto. Antes de salir a leer hay instrucciones: un papel en la pared de los camerinos organiza el tiempo. Ventura Camacho 18'30 on stage, pone en un papel que alguien de la sala cuelga entre un ir y venir de ajustes técnicos y preparativos.

La sonorización previa es fácil: un micro que debe ser ajustado al volúmen de las músicas del video. Suena todo bien. Leo ensayando y creo encontrar el ritmo acertado para los poemas. Eso me tranquiliza. Hay que entrar a leer en puntos claves previamente acordados con Iordi, Roger y Toni en el "ensayo general" que hicimos el sábado. Hay un margen de vídeo y música final con el que puedo jugar en el caso de entrar a deshora.

Es difícil leer ante un público que no ha venido a verte a tí. Cuántos grupos teloneros nos han sobrado en el cartel de nuestro grupo preferido. Sabía que leída ante un público más interesado por los grupos que por mi lectura. No es fácil, uno tiene miedo de aburrir al personal, pero creo que la unión d ela música y los vídeos ayudó para que los 20 minutos de poesía pasaran sin grandes agobios. Desde el escenario tuve la sensación de que la gente escuchaba. La Sala en esos momentos estaba bastante llena y de abajo a arriba subía un silencio muy respetuoso. Algunos aplausos después del vídeo de Segurt donde Carolina lee el poema y un vídeo de una pareja besándose acompaña a las guitarras.

Unos niños revolotean por debajo del escenario y pierdo un instante la concentración. 

Roger sube vestido de blanco y con una careta a enceder incienso mientras leo el poema de Las Cuatro Existencias. 

Los poemas, las imágenes, las canciones se suceden unas detrás de otras y se esfuman dejándome ya en los pasillos que van al camerino con una sensación de ufff ya está y contento por haber conseguido leer como quería, sin acelerarme. Satisfacción entre los 4 construcctores de esat historia. Cubata de la Victoria.


Casi acabando la fiesta, Biff Starlet (arriba en el vídeo) se acerca para comentarme que a su pareja y a él le había gustado mucho mis "palabras", en un castellano lento pero efectivo. Hablamos de fútbol (¿Qué le pasa a los escoceses con este deporte?) les vuelve locos! Luego me explica que desde pequeño viaja con su familia por diferentes partes de España y cómo no, yo le hablo de Granada. Sabe de lo que le hablo, ha estado allí. Finalmente me compra un libro que se va para Escocia.

Las Cecilias son un grupo de tres chichas que hacen un pop muy de ahora, de la ola de grupos femeninos Nosotrash, Charades, etc. Están empezando todavía pero en directo son muy frescas y divertidas, con sus versiones de clásicos como Raffaela Carrá o Isabel Pantoja pasadas por un filtro poppy. Muy divertido.


Tonta y ausente - Cecilias from Aroha on Vimeo.


A las 21 horas hay desbandada general y prisas porque la sala cierra para volver a abrir ya con aires más discotequeros. Nosotros volvemos en Metro a casa.