viernes, 16 de septiembre de 2011

escrito en el 2008, releído ahora, reescrito siempre


26] Lo que pasó, sencillamente, fue que Dios vio el Caos, lo encontró bien y dijo: “Te llamaremos Mundo”. Eso fue todo.
en Juan de Mairena (Antonio Machado)


Y entonces ya no había vuelta atrás,
en el caos la ternura era sólo una excedencia
que hacía que la piel y el perdón nos vinieran grandes,
nos quemaran,
como la idea prestada de la vida eterna
o la salvación de la mirada 
para quien sabe que no hay nada más que ver.

Te llamaremos mundo, dijo,
y se olvidó de que las cosas con nombre
pueden caer en el olvido
si no se dicen
si no se practican
como el árbol practica la piel del viento
o el miedo practica la nuca del cobarde
o como nosotros 
en un ejercicio de renunciaa la cordura
practicamos la geografía de un desnudo.

Cuando al caos le llame por mi nombre
y responda,
iré, para nombrarle,
para que venga
para que sea
para ser.