miércoles, 13 de julio de 2011

[156-157]


156
Es decir, la gran obra vital del poeta, la búsqueda del equilibrio entre la realidad y el deseo, se derrumba ante la imposibilidad de alcanzar este último. Hemos visto como el poeta, ante la adversidad, busca refugio en el amor, pero llegada la hora del balance, toma conciencia de que ha sido también durante toda su vida un exiliado en el amor.  Ni siquiera el amor, dice Villena, es finalmente la salvación, sólo fugazmente se consuma, y eso nos convierte también en exiliados del amor. Y no puedo estar más de acuerdo con Villena cuando concluye que el destino de Cernuda es la imposibilidad de ser feliz.

157
A Luis Cernuda se le murió España entre las manos del exilio. España – dijo –un nombre, España ha muerto. Y cuenta Teresa que quiso (y no pudo) perder a todos sus amigos. Ella le había advertido: la altura de la meseta mexicana no es buena para ti. Pero no le creyó.