sábado, 19 de abril de 2008

¡A jugar!

Hoy le venía dando vueltas en la cabeza a la idea de si nuestra historia personal está también confeccionada a partir de aquellas cosas que finalmente nunca llegan a suceder. Ayer me llamó, a instancias de Trinidad Gan, Yolanda Sáenz de Tejada para proponerme que presentara su libro ¡A jugar! escrito conjuntamente con Eduard Estivill, este sábado en la Feria del Libro de Granada. Trinidad había pensado en mí porque sabe de mi trabajo de educador social con menores, etc etc. A mi me hizo mucha ilusión, ilusión después del miedo previo, y en especial porque el libro trata del juego como herramienta educativa, algo a lo que me dediqué (nos dedicamos) durante muchos años (desde el año de la olimpiadas en Barcelona) a través del voluntariado y posteriormente profesionalmente (que en nuestro caso era casi lo mismo, pero sin cobrar!). Doy el sí, y cuelgo el teléfono!. Al cabo de media hora (salgo en mi defensa que estaba trabajando con la cabeza en todo menos en la literatura) caigo en la cuenta que este sábado tengo un compromiso desde hace ya un tiempo en Córdoba. La presentación pasa al territorio (probablemente olvidable) de las cosas que no sucederán. Después de escribir ésto, creo que sí, que las cosas que no llegan a suceder jamás, también conforman nuestra historia personal.

5 comentarios:

María dijo...

entonces... no entrarían en el territorio de lo olvidable..., en todo caso en la valija que cargamos de las cosas que no pudieron o no llegaron a ser. Confieso que me resultó muy interesante esto que escribís, me hace pensar y me remite al juego, el tema del libro. El que juega en la vida 'se juega', pone la pasión en el centro, no repite, selecciona, combina, pierde, gana, se equivoca, arma y desarma. Se pregunta y luego piensa por sí mismo. Quién te dice..., por ahí los autores escriben otro libro prontito y te convocan para que lo presentes. Ojalá! Un saludo y volveré a leer. Felicitaciones por este blog. María

Ventura Camacho dijo...

Saludos, María
gracias por leer y vuelve cuando gustes. Realmente el juego es imprescindible en nuestras vidas. Es la base de muchos aprendizajes vitales.

Lucía.uy dijo...

.....la canción de Litto Nebbia, creo que lo dice todo:

Si el juego es una carrera
y sólo gana el que llega,
yo así no juego más.

Si por ganar no me importa
que vos te quedés sin torta,
yo así no juego más.

Si el juego es una pelea
y sólo gana el que pega
yo así no juego más.

Si estás jugando conmigo
y por ganar te lastimo
yo así no juego más.

Yo solo quiero jugar
porque me gusta encontrar
la risa que se perdió.

Yo solo quiero jugar
porque es la forma mejor
de dejar pasar el sol

¡No me quieran enseñar
cómo se debe jugar
que al juego lo inventé yo!


Desde el Sur, abrazos Otoñales!

Anónimo dijo...

señor mío, claro que conforman nuestra existencia, tanto del lado negativo, como del positivo, claro...
DE ahí la teoría de los universos paralelos donde ocurren todas esas cosas (las posibilidades son infinitas)...
imagine, yo en otras vidas, terminé de aprender a tocar la guitarra, gané el premio planeta y debuté con 17 años en el bará en primera división...una pena fallar el penalti decisivo en las semifinales en la champion, eso marcará el resto de mi carrera

visca el barça

el Anónimo

Ventura Camacho dijo...

Lucía, esos versillos guardan la razón encadenada, eh? besazos para allá!

y ese anónimo del Barça, que más que anónimo, es confeso, abrazo también