sábado, 16 de julio de 2011

[178-185]


178
Amor, tú en todo, le repites insistentemente. Erais la búsqueda de un mutuo entendimiento. Yo no soy al amarte más que una perfección tuya, y tú, una  perfección mía, le cuentas. Tú querías que Margarita leyera los mismos libros que tú, que escuchara los mismos discos que tú escuchabas. Así, pensabas, comulgabais de las mismas fuentes.

179
Con Katherine Reading  la unidad se desquebraja.




180
Santa Pola. Alicante. Ella escuchó su voz. Una conversación entre dos jóvenes sentados en el banco del muelle, de los cuales uno le interesa especialmente por la inteligencia que muestra al hablar. Siente el deseo de conocerle y tiene la intuición de que tras aquella voz se esconde un poeta en ciernes. Él entró en casa de los Herrera y reparó en su retrato. Ella le miraba ligeramente inclinada sobre la cómoda. Su rostro conventual, su aire de figura frágil le llamaban poderosamente la atención. Del rostro en una fotografía a una carta casi a diario, de una voz en el banco de un muelle a una caprichosa caligrafía que convertía la pasión en jeroglífico por descifrar. Pedro Salinas y Margarita Bonmatí inician una relación amorosa basada, hasta la fecha de su boda, casi exclusivamente en las cartas que uno y otro se envían  a diario.
Margarita lee a escondidas las cartas de su amado. Su madre considera que la lectura puede empeorar su frágil estado de salud.  Margarita sólo abandona su vida “conventual” para leer las cartas y contestarlas de inmediato. Durante más de un año ocultan su noviazgo a la familia. Finalmente, se harían novios el 4 de septiembre de 1912

181
“¿Te acuerdas de los últimos versos que te he mandado?”, le preguntaría en otra carta, “Son los más hondamente sentidos de cuantos he escrito y los más queridos por mí. Y me encuentro tan lleno de la conciencia de la vida y de las cosas, como si tú me llevaras de la mano y fueses señalándome horizontes nuevos”.


182
El amor, por tanto, está estrechamente vinculado en Salinas a su producción poética. Hasta tal punto que como el mismo escribiría en carta a Katherine Whitmore, escribe poesía por tres motivos: un motivo práctico: “porque se escriben pronto, porque se escriben corriendo, en un momento”, una segunda razón tiene un carácter más trascendental: “porque me los manda, me los ordena, una fuerza superior o irresistible, porque vienen de mi, Katherine, son de ella, por ella y para ella.  Esa fuerza superior es la amada. Lo fue en su época inicial con Margarita, como veremos, y con Katherine Whitmore alcanzaría las cotas más altas.

183
Salinas empeñado en aprender a vivir en dos mundos: uno para cada amada. Resuelto a no sentirse culpable, a ser fiel al amor, lugar donde vivir. Lo cantaba Machín: “Yo no puedo comprender como se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco”. Margarita Bonmatí, Katherine Whitmore, Pedro Salinas, un triángulo amoroso que no tendría , en términos literarios, más relevancia si no fuera porque Pedro Salinas se hace poeta, en cierta medida, amando. Curiosamente las dos amantes, las dos amadas, juegan papeles diferentes: Margarita es el amor primero, un amor que como un espejo del alma refleja el mundo a través de la mirada. Katherine es la experiencia amorosa hecha libro, es otro punto de partida, pero también es el secreto, la doble vida, el inconveniente de vivir a escondidas.

184
Por su puesto no es agradable vivir en una carta, encerrarse en un mundo que sólo existe en el papel. Más allá el mundo real se convierte en conciencia, observando detrás de las ventanas – tan admiradas por Salinas.


185
Entre la amada inventada y la real. Salinas recrea una valentía que no tuvo, o que no quiso tener.






2 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Me impresiona, nunca he conocido bien la historia amorosa de Pedro Salinas, y eso que fue el poeta que me inició, casi como el primer amor, ése que queda indeleble..."la voz a ti debida"


"Por su puesto no es agradable vivir en una carta, encerrarse en un mundo que sólo existe en el papel. Más allá el mundo real se convierte en conciencia, observando detrás de las ventanas – tan admiradas por Salinas."

No supo escribir poesía a la vez que vivirla.

Un beso, Ventura

Ventura Camacho dijo...

Pues Sofía, es un tema muy interesante cómo Salinas construye su poesía a través de la relación con Margarita y con Katherine. te voy a pasar algo...